CEDAES sitúa la gestión y la planificación en el centro de la modernización de los espacios productivos
Alcalá de Guadaira, 22 de octubre de 2026.
El presidente de la Confederación, Pablo García-Vigón, defendió en el II Encuentro Provincial de Espacios Productivos de Sevilla las EGM, los planes directores y la colaboración público-privada como instrumentos para garantizar mejoras sostenidas en el tiempo
La Confederación Española de Áreas Empresariales (CEDAES) ha defendido la necesidad de acompañar las inversiones en los polígonos industriales con modelos profesionales de gestión, planificación a largo plazo y mecanismos estables de colaboración público-privada.
Este fue uno de los principales mensajes trasladados por el presidente de CEDAES, Pablo García-Vigón González, durante su intervención en el II Encuentro Provincial de Espacios Productivos de Sevilla, celebrado en La Procesadora, en el Parque Empresarial Alcalá X de Alcalá de Guadaíra.
La jornada reunió a representantes institucionales, organizaciones empresariales, asociaciones de áreas industriales, gestores públicos y privados y profesionales especializados para analizar los principales retos de los polígonos industriales y parques empresariales de la provincia.
El encuentro fue organizado por PRODETUR–Diputación de Sevilla y la Confederación Empresarial de Sevilla, con la colaboración del Ayuntamiento de Alcalá de Guadaíra y de entidades representativas del ámbito de las áreas empresariales.
Durante la conferencia inaugural, titulada Presente y futuro de los espacios productivos, Pablo García-Vigón destacó tres instrumentos fundamentales para avanzar en la modernización: las entidades de gestión y modernización (EGM), los planes directores y la colaboración público-privada.

Invertir y garantizar la continuidad
CEDAES considera que la inversión resulta imprescindible para renovar infraestructuras, mejorar los servicios y adaptar los espacios productivos a las necesidades actuales de las empresas. Sin embargo, una actuación aislada no garantiza por sí sola una transformación duradera.
La modernización requiere estructuras capaces de conservar las mejoras, detectar nuevas necesidades y coordinar las actuaciones que deben desarrollarse a medio y largo plazo.
El verdadero desafío no consiste únicamente en ejecutar proyectos, sino en conseguir que sus resultados se mantengan y evolucionen. Sin una planificación adecuada y una gestión continuada, las infraestructuras pueden volver a deteriorarse y los avances alcanzados perder efectividad.
Por ello, CEDAES defiende que la gestión profesional debe ocupar un lugar central en las políticas de desarrollo industrial. La calidad del entorno empresarial influye directamente en la competitividad, la seguridad, la capacidad de atraer inversiones y las condiciones en las que trabajan diariamente las empresas.
Entidades de gestión y modernización
Las entidades de gestión y modernización constituyen un instrumento para organizar la participación empresarial y establecer una colaboración estable con las administraciones públicas.
Estos modelos permiten identificar necesidades comunes, coordinar servicios, promover proyectos colectivos y realizar un seguimiento continuado del funcionamiento del área empresarial.
Su valor reside en proporcionar una estructura permanente de interlocución y gestión. Las empresas dejan de actuar de manera aislada y pueden participar de forma organizada en la definición de prioridades y en el desarrollo de soluciones compartidas.
CEDAES considera que la implantación de estas entidades debe contar con acompañamiento técnico, seguridad jurídica y programas de apoyo que faciliten su constitución y consolidación.

Planes directores para establecer prioridades
Los planes directores permiten conocer la situación de cada espacio productivo, establecer objetivos y ordenar las actuaciones necesarias.
Un diagnóstico adecuado debe analizar el estado de las infraestructuras y los servicios, pero también cuestiones como la movilidad, la seguridad, la conectividad, la energía, la sostenibilidad, la gestión de residuos y la capacidad organizativa del área empresarial.
Estos ámbitos formaron parte de los retos abordados durante el encuentro sevillano, junto con la electrificación industrial, las comunidades energéticas y las infraestructuras hídricas.
A partir de esta información pueden definirse prioridades, establecer fases de intervención y programar las inversiones con una visión de medio y largo plazo.
CEDAES defiende que los planes directores deben ser documentos operativos y actualizables, vinculados a mecanismos de ejecución, seguimiento y financiación. Su finalidad no debe limitarse a identificar deficiencias: deben servir para organizar soluciones y medir los avances conseguidos.
Colaboración público-privada
La modernización de las áreas empresariales exige la participación coordinada de ayuntamientos, administraciones provinciales y autonómicas, empresas y organizaciones territoriales.
La colaboración público-privada permite combinar el conocimiento directo de las empresas con la capacidad de planificación, regulación e inversión de las administraciones.
Las asociaciones empresariales desempeñan una función esencial en esta relación, porque conocen las necesidades cotidianas de los espacios productivos y pueden trasladarlas de forma ordenada a los responsables públicos.
Para CEDAES, esta colaboración debe tener continuidad y apoyarse en objetivos compartidos. No puede limitarse a intervenciones puntuales, sino que debe permitir planificar, movilizar recursos, ejecutar actuaciones y evaluar sus resultados.
De identificar necesidades a organizar soluciones
Las entidades de gestión y modernización, los planes directores y la colaboración público-privada responden a funciones diferentes, pero persiguen un objetivo común: pasar de identificar necesidades a organizar soluciones.
Las áreas empresariales presentan realidades diversas en función de su antigüedad, dimensión, especialización, infraestructuras y modelo de gestión. Por ello, no existe una respuesta única aplicable a todos los espacios productivos.
La planificación permite conocer cada realidad; la gestión profesional facilita la coordinación diaria, y la colaboración público-privada hace posible reunir capacidades y recursos para ejecutar las actuaciones.
La combinación de estos instrumentos proporciona continuidad a las políticas de modernización y permite que las inversiones se traduzcan en mejoras sostenidas para las empresas y los territorios.

Experiencia territorial y visión nacional
CEDAES construye sus propuestas a partir de la experiencia de las asociaciones y federaciones integradas en su red, que conocen directamente la realidad de los espacios productivos.
Esta estructura territorial permite identificar problemas compartidos, conocer soluciones aplicadas en diferentes comunidades autónomas y transferir buenas prácticas entre áreas empresariales.
La Confederación conecta este conocimiento con una visión nacional y lo traslada a la interlocución con las administraciones públicas. El objetivo es que las necesidades del suelo productivo ocupen una posición relevante en las políticas de industria, competitividad y reindustrialización.
La experiencia acumulada en los territorios demuestra que la mejora de las áreas empresariales requiere tanto inversión como capacidad de gestión. Las infraestructuras son fundamentales, pero deben integrarse en una estrategia que garantice su mantenimiento, actualización y adaptación a las necesidades futuras.
Un espacio de diálogo sobre el futuro industrial
CEDAES agradece a PRODETUR–Diputación de Sevilla, a la Confederación Empresarial de Sevilla y al Ayuntamiento de Alcalá de Guadaíra la celebración de este espacio de diálogo y análisis sobre el futuro de los polígonos industriales y parques empresariales.
La Confederación continuará trabajando para que la modernización de estos espacios se apoye en una planificación rigurosa, una gestión profesional y una colaboración público-privada estable.
Mejorar las infraestructuras es imprescindible, pero garantizar que esas mejoras se mantengan y generen valor a lo largo del tiempo es lo que permite construir espacios productivos verdaderamente competitivos.










